ARMAS, CARROCERÍAS Y CUERPOS-MÁQUINAS ESTROPEADOS/AS:
sobre 5 cHILE de Marcos Arcaya
por Gustavo Barrera Calderón
Todos han sido desplazados, pero quedan restos de ojos, oídos y pieles que siguen capturando información de lo circundante. Lo más parecido a un testigo es un insecto de anatomía formada por restos humanos. ¿Por qué sobreviven los insectos? ¿Por qué siempre se busca una explicación en su anatomía? Dejemos atrás los cuerpos. No hay cuerpos íntegros pero hay un recorrido. Se inicia desde las entrañas de una madre degollada hacia un área en devastación, rodeada de cosas que ya no sirven. Se insinúa un tiempo después de una desdibujada guerra total. Llegan hasta los oídos, ecos de batallas con nombres propios que ya nada significan, esquemas, jerarquías militares febriles. Los pies recorren territorios con nombres vacíos, un espacio andino árido que por tramos se llama calabozo Chile y por tramos, es una antigua correccional Perú. Todos los nombres se mezclan en el susurro de un código binario, de rebote entre las piezas de un orden que no podrá materializarse. Hay armas, carrocerías y máquinas estropeadas. Una mano intenta tocar, pero lo circundante flota y se le escapa. La luz es opaca. La angustia de los desplazados es el terreno abierto. La prisión de sus sentidos es el descampado, el encierro abierto, el constante movimiento o la transparencia. Todo lo que rodea es un desierto donde nada se revela porque nada se oculta.
Los desplazados se figuran unos a otros como trabajadores circenses, santos, ángeles o divinidades andinas exiliadas. Tanto desierto les hace extrañar el circo, la prisión, la correccional, la nave o el cuerpo que contuvo sus órganos desmembrados. Hay acantilados. La geografía desplazada es el único hábitat posible, el de las islas olvidadas pero recordadas en fragmentos vagos que sirven como único material disponible para figurar una historia pasada. Refugio imposible. Nada se conserva ni se alcanza. Es necesario continuar el recorrido, seguir dentro de la pesadilla, de la alucinación, de eso que es el anticipo de lo que se extiende, de lo que continúa y no deja mirar hacia atrás.
....................................................... Gustavo Barrera Calderón


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