20 April 2010

Descarga. El Sexto, José María Arguedas (pdf)

El sexto, José María Arguedas

Entre la gran reja de acero y las celdas de la prisión había un patio. Cuando construyeron el penal, instalaron los servicios de desagüe --seis wáteres y un botadero-- al lado izquierda del patio. Pero los presos arrancaron poco a poco la madera que formaba una cortina delante de las tres filas de tazas; luego despostillaron y rompieron los wáteres. Los guardias demolieron los restos a golpe de martillo. Se creyó que lo sustituirían con otros de cemento, pero no pusieron nada; dejaron sólo los huecos abiertos. Allí defecaban los presos comunes, a cuerpo limpio. Los políticos teníamos una ducha y un wáter en el tercer piso. Éramos más de trescientos; y hacíamos cola todo el día ante la ducha y el wáter.

Pero Maraví, Puñalada, Rosita, Pate`Cabra y otros grandes del piso bajo, defecaban sobre periódicos, en sus celdas, y mandaban vaciar los paquetes en los huecos, con los vagos y aprendices de ladrones que formaban el servicio de cada uno de ellos. Eran los "paqueteros"; otros los llamaban "chasquis", los correos del Inca.


Puedes encontrar El Sexo complta en este enlace.
También puedes descargarla (pdf) directamente en este otro.