15 February 2013

Caja Madre (fragmento)


DE COMO LOS HOMBRES DEJABAN SUS CUERPOS MUTILADOS EN ESPERA DE ESTAS FLORES SENCILLAS (III)
por MARCOS ARCAYA PIZARRO

a Natalia W.


Era el amanecer del gran pánico 
era una diminuta interrupción                  
una llanura 

Habito un hombre confinado al sentido del olfato 
una estatua sensible... 

y el tiempo
castigado de invisibles otoños
en los caminos hace llover sus hojas muertas
marca los pastos con indecible sangre que es la grasa de un estruendo

el silencio es un buey que se arrodilla
fustigado de voces
mi córcel alado
fustigado entre coces

El señor presidente cargaba los cuerpos MARIANA MARIANITA
marcaba el camino          
UN AULLIDO UN SEPELIO
una broma
y sobre nuestras cabezas el amanecer se hacía más brillante

dormida                                      dormida              
una diminuta interrupción
como el rápido ensanchar del cono opaco del
                                          /humo del incencio que imagino
los pinares
los silenciosos pastos

Anoto entonces Un fraseo CAJA MADRE 
A veces lloro CAJA MADRE 
se está muy solo pensando en los pinares 
se está tan solo como luz de lámpara 
desde antiguo como antiguo 
ya la gente y no es cierto que no es cierto 
todo se reduce a imaginar un hombre confinado al sentido del olfato 
todo se reduce 
digo "yo" pero soy un paneo por encima de los ennegrecidos brezos 
"hileras hileras hileras" 
quiero decir exactamente "hileras hileras hileras" 
decir "brezos"  decir "luz de lámpara como luz de limbo" 
"los heraldos de una larga procesión" 
o revienta los ojos preñados de la lluvia
 o revienta los ojos preñados que revienta
que preñados ya preñados
decir "chiripa y Chalaco" 
"Polonia" 
decir "dormida"                 
"que duermo" 
"cono opaco"