30 November 2013

Los diarios de Adán y Eva, Mark Twain. Libro ilustrado. Libros del zorro rojo.

Libros del zorro rojo

libros del zorro rojo
Libros del zorro rojo



















«Tengo casi un día de edad. Llegué ayer. Eso creo, al menos. Y debe ser así, pues si hubo un día antes de ayer, yo no estaba en ese momento; de lo contrario, lo recordaría. Podría ser, desde luego, que hubiera ocurrido y que yo no lo notara. Muy bien; ahora prestaré atención, y si vuelve a suceder algún anteayer, tomaré nota. Me parece preferible llevar una cuenta exacta y no dejar que los días se embarullen, mi instinto me dice que algún día estos pequeños detalles tendrán una gran importancia para los historiadores. Tengo la sensación exacta de ser una suerte de «experimento»; sería imposible que nadie tuviera esta impresión con mayor nitidez que yo, de modo que me estoy convenciendo de que eso es lo que soy: un experimento; un experimento y nada más.» 

 Los diarios de Adán y Eva, Mark Twain, ilustración de Francisco Meléndez. Libros del Zorro Rojo: 2011.Tamaño: 14x 21 cm; 76 páginas, Cartoné encuadernado en tela ISBN: 978-84-92412-68-6 




libros del zorro rojo
Francisco Meléndez.- Dibujante eminente y autodidacta. En 1984 publicó su primer trabajo y dos años más tarde obtuvo el Premio Nacional de Ilustración por La oveja negra y otras fábulas, de Augusto Monterroso. A éste le seguiría una pléyade de obras con textos de autoría propia, como El verdadero inventor del buque submarino, Premio liber al libro mejor editado y Medalla de Plata en la exposición «Los libros más bellos del mundo» de Leipzig en 1990; Leopold, la conquista del aire, segundo Premio Nacional de Ilustración en 1992 y El viaje de Colonus, un friso de nueve metros plegado en fuelle, donde recreó el viaje del almirante a las Indias. Luego, Meléndez optó por el silencio, renunció a su oficio, eligió vivir en un monasterio y fundar la agrupación socioeducativa ’ãl-May’ãrî-Valmadrid, que promueve el trabajo artístico entre niños y adolescentes, al margen de los cánones académicos. Su trabajo para Los diarios de Adán y Eva supone un excepcional regreso al ejercicio de su magia. Por todo instrumento se sirvió de un lápiz, en la paz del camposanto que por la noche vigila.
*