09 June 2013

Italo Calvino, una opinión sobre el aborto (Español / English). Italo Calvino on Abortion and the Meaning of Life

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ITALO CALVINO: 
SOBRE LA VIDA HUMANA Y EL ABORTO

En el contexto de la segunda ola feminista que había cobrado fuerza, en una carta al profesor Claudio Magris de principios de febrero de 1975, que se encuentra en el fantástico tomo recién publicado Italo Calvino: Letters, 1941-1985 (Biblioteca pública), Calvino responde con indignación al artículo pro-vida de Magris titulado "The Deluded" publicado en el periódico más importante de Italia, Corriere della Sera, el 3 de febrero de ese año. Junto a una reflexión más amplia sobre el significado de la vida, Calvino hace una reflexión todavía más lúcida en defensa del aborto como respeto por la vida, en lugar de la supuesta falta de respeto por ella:


Traer a un niño al mundo tiene sentido sólo si el niño es deseado consciente y libremente por sus padres. Si no, se trata simplemente de comportamiento animal y criminal. Un ser humano se convierte en humano no sólo por la convergencia causal de ciertas condiciones biológicas, sino a través del acto de voluntad y amor de otras personas. Si este no es el caso, la humanidad se vuelve —lo cual ya ocurre— no más que una madriguera de conejos. Una madriguera no libre sino constreñida a las condiciones de artificialidad en las que existe, con luz artificial y alimentos químicos.

Sólo aquellas personas que están 100% convencidas de poseer la capacidad moral y física no sólo de mantener a un hijo sino de acogerlo y amarlo, tienen derecho a procrear. Si no es el caso, deben primeramente hacer todo lo posible para no concebir y si conciben, el aborto no representa sólo una triste necesidad sino una decisión altamente moral que debe ser tomada con completa libertad de conciencia. No entiendo cómo puedes asociar la idea del aborto con el concepto de hedonismo o de la buena vida. El aborto es un hecho espeluznante [...]
En el aborto la persona que es vulnerada física y moralmente es la mujer. También para cualquier hombre con conciencia cada aborto es dilema moral que deja una marca, pero ciertamente aquí el destino de una mujer se encuentra en una situación desproporcionada de desigualdad con el hombre, que cada hombre debería morderse la lengua tres veces antes de hablar de estas cosas. Justo en el momento en que intentamos hacer menos bárbara una situación en la cual la mujer está verdaderamente aterrada, un intelectual usa su autoridad para que esa mujer permanezca en este infierno. Déjame decirte que eres verdaderamente responsable, por decir lo mínimo. Yo no me burlaría tanto de las “medidas de higiene profiláctica”, ciertamente nunca te has sometido a rasgarte el vientre. Pero me encantaría ver tu cara si te forzaran a una operación en la mugre y sin los recursos que hay en los hospitales.

Calvino termina su carta remarcando claramente una convicción: 

Lamento que tal divergencia de opiniones en estas cuestiones éticas básicas haya interrumpido nuestra amistad.


 *

Italo Calvino nearly three decades earlier, just as the second wave of feminism was gathering momentum. In a letter to Professor Claudio Magris from early February of 1975, found in the altogether fantastic newly released tome Italo Calvino: Letters, 1941-1985 (Public Library), Calvino responds in outrage to Magris’s pro-life article titled “The Deluded,” published in Italy’s premier newspaper, Corriere della sera, on February 3 that year. With a broader meditation on the meaning of life, Calvino makes a passionate yet crisply lucid case for abortion as respect rather than disrespect for life:

Bringing a child into the world makes sense only if this child is wanted consciously and freely by its two parents. If it is not, then it is simply animal and criminal behavior. A human being becomes human not through the casual convergence of certain biological conditions, but through an act of will and love on the part of other people. If this is not the case, then humanity becomes — as it is already to a large extent — no more than a rabbit-warren. But this is no longer a “free-range” warren but a “battery” one, in the conditions of artificiality in which it lives, with artificial light and chemical feed. 

Only those people … who are a hundred percent convinced that they possess the moral and physical possibility not only of rearing a child but of welcoming it as a welcome and beloved presence, have the right to procreate. If this is not the case, they must first of all do everything not to conceive, and if they do conceive (given that the margin for unpredictability continues to be high) abortion is not only a sad necessity, but a highly moral decision to be taken with full freedom of conscience. I do not understand how you can associate abortion with an idea of hedonism or the good life. Abortion is a terrifying thing… 

In abortion the person who is massacred, physically and morally, is the woman. Also for any man with a conscience every abortion is a moral ordeal that leaves a mark, but certainly here the fate of the woman is in such a disproportionate condition of unfairness compared with the man’s, that every male should bite his tongue three times before speaking about such things. Just at the moment when we are trying to make less barbarous a situation which for the woman is truly terrifying, an intellectual uses his authority so that women have to stay in this hell. Let me tell you, you are really irresponsible, to say the least. I would not mock the “hygienic-prophylactic measures” so much; certainly you will never have to undergo a scraping of your womb. But I’d like to see your face if they forced you to have an operation in the filth and without any recourse to hospitals under pain of imprisonment.

Calvino ends the letter by making his convictions actionably clear:

I am sorry that such a radical divergence of opinion on these basic ethical questions has interrupted our friendship.


Fuente en inglés acá. Fuente en castellano acá. Los créditos de la versión en inglés son de María Popova.
Apenas realicé algunas modificaciones que omitía la versión en castellano respecto a la versión en inglés. Espero no haber incurrido en error. Marcos Pullally