19 January 2014

"Akira en el campo fantástico", Alexis Figueroa

http://www.wikiart.org/en/edgar-degas/sky-study

Akira en el campo fantástico
de su libro Folclórica 
(Documentos de la ventana oval: Concepción, Chile, 2004)


Quién es éste, quién es. 
El pequeño niño de ojos rasgados
sentado en un trono de tierra ,
junto al estanque de agua.
Con sus ojos en que gira la luz,
las estrellas intranquilas y rápidas,
dibujando en la negra pupila 
las trenzas de sus cabelleras.

Akira. Lleva en sus hombros de infante
una manta mapuche, de lana.
Lotos búdicos en el estanque de agua.   
Bajo el espejo de luz bamboleante,
un cráneo marmóreo de viejo caballo.   
Lotos búdicos en  el  estanque de agua,
y bajo los húmedos párpados
de la madreselva, 
el ojo del hombre de una sola sandalia.
Akira, el de los pies ligeros, 
los ojos cerrados en el vientre del sol.

Desde la colina, en donde se curva  el camino,
en medio de olas de parra, lo vemos sentado
Hace muchos días.
Espejo del mundo en su trono de tierra,
las piernas: sarmientos de loto
bebiendo del agua.

La nube en el viento.
Pasamos como el sol y la lluvia
por sobre su faz.

Llevamos en nuestras bicicletas
de regreso a la casa
el aire del mundo apretado en las llantas
redondas.
El aire cansado,
aunque el mundo aún nos es plano.
Y comienza y termina en el amplio valle:
el espacio aserrado en las horas
de levantarse,  trabajar y dormir.

Cuando se acaben los días
y Akira aún permanezca en su trono de tierra
ondeando la física de los electrones
con su manta mapuche de lana,
vendremos
con las ruedas mondas de caucho y de aire,
sacadas del marco de hierro.

Monedas del Buda, esferas vacías.
Ofrendas para  Akira-Caronte,
iluminado por el vaho sangriento
                                           del sol nuclear.