25 July 2015

La “traducción heroica” que reinventó en China la ciencia ficción clásica producida en Occidente -1ª parte-, por Ken Liu. Tr. Marcos Pullally

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Cuando en China comienzan a traducirse novelas de ciencia ficción de occidente los traductores se toman un montón de libertades con el material original, es así que Julio Verne fue reinventado para los lectores Chinos. El escritor Ken Liu (The Grace of Kings) explica cómo esto le sirvió de inspiración para reinventar las tradiciones Chinas para los lectores occidentales de fantasía.



La traducción a menudo no se piensa como un acto creativo –de hecho, en la edad de Google Translate, muchos creen que la traducción es un proceso mecánico que puede llevarse a cabo eficazmente con procesadores veloces y grandes datos.

Sin embargo, los aspectos más interesantes y difíciles de la traducción no son lingüísticos, sino culturales. Los métodos estadísticos sobre los que se realizaron programas como Google Translate requieren vastos corpus de texto en múltiples lenguas pareadas expresando los mismos pensamientos. Estas recopilaciones no brotan del aire: son el resultado de muchos traductores trabajando durante muchas generaciones, esto es, negociando las correspondencias entre las distintas lenguas. Cuando ideas expresadas originalmente en una determinada lengua no tienen ninguna expresión equivalente en un idioma destino los traductores deben transformar el idioma de destino para darles lugar (o al menos permitir la comprensión de aquellas ideas) y, en este proceso, se cambia la referencia cultural de destino.

Los estudiosos de la traducción moderna están desplazando cada vez más su atención desde los aspectos mecánicos de manipulación lingüística hacia análisis más profundos de la traducción como articulación cultural. Cuando las culturas mediadas por el trabajo del traductor son muy distantes una de otra él debe tomar medidas audaces para cerrar la brecha.

Tal era la situación que enfrentan a fines del siglo XIX y principios XX traductores que se enfrentaban a la producción occidental de lo que se entender ahora como ciencia ficción, una nueva forma literaria sin ningún equivalente en las literaturas asiáticas tradicionales de China y Japón. El estilo libre que se utilizó entonces en la traducción –que dista de posteriores esfuerzos de traducción– pasó a llamarse "traducción heroica" (豪傑譯).

Después de la Restauración Meiji de 1868, los intelectuales japoneses y los funcionarios dieron inicio a un programa masivo de modernización para aprender de las  dimensiones tecnológicas superiores de Occidente. Las ideas occidentales y el conocimiento comenzaron a ser importados por Japón a través de un esfuerzo de traducción sin precedentes. Las obras de ficción también consiguieron ser traducidas porque se introdujo a lectores japoneses en la manera occidental de pensar y se les familiarizó con la realidad social ubicada más allá de las costas imperiales. La ciencia ficción y la aventura de novelas de autores como Julio Verne fueron especialmente populares ya que acercó a la población el pensamiento científico vinculado a una modernización simbólica. Le tour du monde en quatre-vingts jours incluso fue adaptada al kabuki[1].  

¿Cómo fueron aquel tipo traducciones? El Erudito Jeffrey Angles escribe:
Desde finales del siglo XIX las traducciones en Japón a menudo no son transparentes en absoluto; en el trabajo del traductor el proceso de adaptación y negociación de los significados de la obra original ocupa un primer plano. Para entender el sentido de este proceso se deben tener en cuenta las inmensas lagunas lingüísticas y culturales que existían entre Japón y Occidente en aquel momento. Muchas veces los significados disponibles en japonés no tenían una correspondencia aceptable o, cuando llegaban a corresponder o estructuralmente se lograba cierta coincidencia, el contexto cultural occidental a menudo resultaba difícil de comprender o de reproducirse […]. Como resultado, muchos traductores tempranos de la era Meiji optaron por procesar los textos europeos originales en sus propios términos mediante la modificación de la estructura y la forma, adaptadas así a los gustos japoneses [2].
Los traductores debían, pues, sentirse libres de eliminar, adaptar, escribir, modificar y experimentar en innumerables formas luchando por transmitir una cultura totalmente nueva para su audiencia, mientras reinventaban Japón sobre la marcha. En efecto, para los lectores de hoy, que han crecido con la idea de que la traducción actúa como una lente transparente a través de la cual el original puede percibirse con poca distorsión, muchas traducciones de la era Meiji, en cambio, eran muy diferentes del texto fuente al punto que apenas podrían ser llamadas traducciones en términos habituales.

Una generación más tarde, después de la humillante derrota de China en la primera guerra Sino-Japonesa (1894-1895), los intelectuales chinos como Liang Qichao creen que la esclerótica cultura China y su atraso general sólo pueden remediarse mediante una infusión masiva del pensamiento occidental. Debido a la cercanía cultural entre Japón y China muchos creyeron que servirse del material trabajado por Japón era la vía más rápida para aprender de Occidente; de esta forma se tomó la traducción japonesa como referencia autorizada y material de base. Liang argumentó que traducir ficción occidental al chino –incluyendo la ciencia ficción– era fundamental porque la ficción extranjera constituía una herramienta para transformar el pensamiento de la gente y, dado que la mente China estaba enferma, se necesita, pues, medicina revolucionaria. Al igual que sus predecesores japoneses tenían una brecha cultural que ni el chino vernáculo parecía capaz de correspondencia.

Liang Qichao argumentó que era necesario (y posible) adaptar las obras occidentales libremente con la finalidad de adaptarlas a la forma de la narrativa tradicional china, así podrían ser entendidos por la audiencia sin pérdida de significado. Aplicó esta filosofía a su traducción libre de Un Capitaine de quinze ans de Julio Verne (《十五小豪杰》, o “Little Hero Fifteen”) y este tipo de traducción como adaptación llegó a ser conocido como “traducción heroica".

[2ª parte de la traducción del artículo se encuentra en elaboración].


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Notas:

[1] See Angles, Jeffrey. "Translation Within the Polyglossic Linguistic System of Early Meiji-Period Japan." Divided Languages? . Springer International Publishing, 2014. 181-205, 190.

[2] Id. at 182


traducción no autorizada realizada por Marcos Pullally